El pasado verano, cuando los días eran largos y terminaban acunados por el rumor de las olas, me dediqué a pasear por la orilla de la playa. Entre Puente Mayorga y Guadarranque. Era un paseo largo, descalza, con los pies mojados, cegada a veces por el sol, miraba la arena. Hay tantas cosas en la arena: conchas, trozos cerámicos y basura que viene flotando. Aquello daba para un poema.
Me llevé una libreta para enumerar las cosas que encontraba. Algunos días no tenía ganas de caminar y me llevaba un libro de poemas de Mary Oliver. Así tuvo lugar el poemario que titulé “Descifrando el paisaje de las orillas”, un poemario profundo, que he trabajado durante meses, fruto de la observación y de la profundización en la naturaleza de la orilla, ese hábitat intermedio en donde tantas cosas se me revelaron.
Meses después se publica en el Número 13 de la revista de creación artística y literaria CODAL, interesante publicación del Instituto de Estudios Riojanos.
Aquí os dejo el enlace al poemario:
Descifrando el paisaje de las orillas
Aunque os animo a leer el número completo porque es una maravilla de edición:
Acompaño esta primera entrada de 2026 con una imagen de la orilla que vio nacer este poemario. Espero que lo disfruten.
