sábado, 27 de enero de 2024

El relato "Poética del alquimista" en la revista Gibralfaro

Qué mejor forma de empezar el año que con la publicación de uno de mis relatos. Tengo alma de relatora, porque por más que me propongo escribir novelas siempre agoto la historia en 15 o 20 páginas, a lo sumo 30 o 40. Y es que escribir una novela es un trabajo muy complejo, requiere personajes que evolucionen. que sean transformados por la historia que se relata. Mientras que en el relato se trata de una única caracterización, de un único conflicto, no se requiere una evolución. Suelo pensar que el relato es como una fotografía, mientras que la novela es como una película. Son dos cosas distintas. Pero que lo que más vende en nuestro país son las películas. Porque al fin y al cabo todos podemos realizar alguna foto. Aún así hay fotos malas y desenfocadas, fotos mediocres y grandes fotos. 

No sé qué tipo de fotógrafa-relatora soy, la verdad, pero sí se que amo las historias. Esta que ahora ve su publicación en la Revista de Creación Literaria y Humanidades Gibalfaro (año XXIII, II Época, número 118, Enero-Marzo 2024), es una historia que escribí hace años. Creo que fue en 2004, ese año tuve una racha de lecturas de libros de Mircea Eliade, entre ellos Herreros y Alquimistas. También leía por entonces a Gabriel García Márquez y estaba fascinada con el realismo mágico. Para escribir bien hay que leer muchísimo. Las historias de los alquimistas, el análisis del fenómeno que realizaba Mircea Eliade, me parecía tan interesante, que me dije "esto da para una buena historia". La escribí, y como siempre que escribo algo me entusiasmé con ella. Como me reconozco incapaz de ser objetiva cuando escribo una historia, porque me enamoro de ella y los enamorados no vemos los defectos, pues la dejé reposar, como hago siempre. 

Meses después volví a la historia y entonces empecé a trabajar con ella. Los tiempos verbales, ¿desde qué momento cuento la historia, desde el presente, desde el pasado? ¿Quién cuenta la historia, es un narrador omnisciente, el propio alquimista? y fui escribiéndola y reescribiéndola hasta que me quedé conforme con ella. La incluí en varios libros de relatos que proyecté y que jamás fueron publicados. 

Este año pasado leía varias libros sobre símbolos alquímicos y sobre historia de la alquimia. Recordé a mi alquimista chino y envié el relato a la revista. Así que tras esta larga historia, la intrahistoria del relato, por fin ha sido publicado. 

Podéis acceder al mismo a través del siguiente enlace: 

Poética del alquimista

Acompaño la entrada con una imagen de Sierra Nevada de Granada, tomada desde la Campiñuela, a donde accedí desde Trevélez: las montañas de niebla eterna. Sin más, aquí dejo la entrada.




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